Desfile de incompetencias
Es entendible que elegir a las trece de las mejores personas que compartan ideales e intereses para administrar un país como el de Guatemala es difícil. Es lógico, además, que conforme se vaya consolidando la estrategia de gobierno y se amarren las políticas que se gestionaron para cumplir con el mandato, más de alguien pierda la orientación y termine fuera del equipo. Eso pasa hasta en el futbol. Por eso los directores técnicos convocan hasta 25 jugadores para tener de donde escoger cuando los titulares no le rindan. Para eso sirven las listas de espera, las bancas. Los sustitutos. No es de extrañarse que cuando termina el tercer año del gobierno de Álvaro Colom sobrevivan solo dos ministros del equipo inicial que fue presentado unos días antes de la toma de posesión. Y si hay que leer entre líneas, podríamos suponer que algo bueno se ha estado haciendo en las políticas exteriores y del medio ambiente. Dado que en esa lista aún están bien agarrados de la silla Haroldo Rodas en la Canc...